jueves, 9 de octubre de 2014

Los hábitos de estudio

Los hábitos de estudio son un factor fundamental para alcanzar el éxito académico evitar la reprobación, el rezago y el abandono:
Beneficios de adoptar hábitos de estudio positivos
Los beneficios que tienen los alumnos al adquirir, desarrollar o fortalecer los hábitos de estudio radican en que impactan directamente en cinco dimensiones personales:
Dimensión cognitiva: encontrar estilos de aprendizaje, cumplimiento de las exigencias propuestas y mejorar el rendimiento académico.
Dimensión anímica: adquirir hábitos de estudio fomenta la motivación, la determinación y el control de su persona.
Dimensión física: se involucran todas las funciones sensorio-motoras al realizar diversas actividades que abarcan aspectos físicos contemplados en su planeación.
Dimensión psicológica: adquirir hábitos de estudio permite al alumno desarrollar más las relaciones interpersonales con otros compañeros, maestros, directivos y personas externas al contexto educativo a través de intercambiar ideas, experiencias y valores; transmitir sentimientos y actitudes y conocer más a las personas con las que interactúan. Las relaciones intrapersonales deben estar siempre presentes al momento de elaborar la planeación de hábitos de estudio, ya que es el momento en que se puede estar en comunicación con uno mismo, por ello es importante desarrollar ciertas habilidades que permiten potenciar este tipo de relaciones. (SEP, 2014, P. 29)
Al inicio del ciclo escolar y principalmente con los  alumnos de nuevo ingreso el tutor deberá tener un expediente donde tenga los datos generales de sus tutorados, antecedentes académicos y habilidades de cada uno de ellos con la finalidad de brindar atención y acompañamiento a su tutorado con dificultad y rezago académico. Los hábitos y métodos de estudio son fundamentales en la vida escolar del estudiante por ello es necesario la adquisición  y  dominio de   estos. Sin embargo, los Hábitos  no son innatos, es decir, no se nace con ellos, sino que se van formando y son resultado de un aprendizaje que se origina de la interacción con el, Los hábitos son conductas o comportamientos que son repetidos por las personas. Los hábitos son indispensables, pues sirven para reforzar aprendizajes, desarrollar actitudes, asumir responsabilidades y desarrollar formas de organización.
Los hábitos pueden reflejar actitudes y acciones positivas y negativas. Los hábitos adaptativos o formativos posibilitan el crecimiento personal y ayudan a alcanzar las metas y objetivos planteados por cada individuo; por el contrario, los hábitos deconstructivos limitan el desarrollo y fortalecimiento de las personas, mientras que las prácticas o hábitos deconstructivos, si bien limitan el crecimiento personal, resultan ser muy “atractivos”, pues su ejercicio cotidiano implica, aparentemente, un menor esfuerzo y reporta una satisfacción inmediata; no obstante, a largo plazo pueden generar consecuencias desfavorables o problemáticas y son, en la mayoría de las veces, difíciles de modificar. Los hábitos negativos, además, inhiben la cultura de respeto por los demás.
 Hábitos de estudio
Los hábitos de estudio son estrategias, técnicas, recursos, actitudes y actividades que facilitan la adquisición de conocimientos, es decir, permiten desarrollar o mejorar el rendimiento académico, por lo que es necesario que los estudiantes asuman que deben ser constantes en su realización, pero también el papel del tutor es relevante en el acompañamiento de los mismos hasta que adquieran hábitos de estudios positivos.
Cada persona tiene una forma muy especial de estudiar, se puede decir que tiene un método, hábitos de estudio que le permiten tener la facilidad de entender la asignatura o materia a estudiar, en ocasiones les resulta adecuada esa forma de estudiar, pero de pronto por más que repasen o dediquen tiempo no obtienen buenas calificaciones, por lo que es tiempo de analizar lo que está pasando. Lo  cual puede lograr el tutor  buscando en sus tutorados una reflexión de la forma de sus métodos de estudio a través  de las siguientes preguntas guías,  una lluvia de ideas para identificar los conocimientos previos que los estudiantes tienen de los hábitos de estudio:
•          ¿Qué son los hábitos de estudio?
•          ¿Cómo cambio mis hábitos de estudio?
•          ¿Qué tengo que hacer?
•          ¿Qué pasos he de dar?
•          ¿Realmente quiero cambiar mis hábitos de estudio?
•          ¿Qué consecuencias negativas en mi rendimiento académico voy a tener sin generar cambio alguno?
•          ¿Por qué quiero cambiar, desarrollar o fortalecer mis hábitos de estudio?
•          ¿Qué beneficios voy a obtener de ese cambio?
•          ¿Cambiar o desarrollar buenos hábitos de estudio me ayudarán a conseguir mis objetivos? (SEP,2014, P.11)
 Asimismo,  es necesario conducir a los alumnos a que adopten hábitos de estudio, enfatizando que permiten potenciar y facilitar las habilidades para aprender y, por ende, conseguir un mejor rendimiento en la formación académica.
Según la SEP,  la mejor forma de detectar si los estudiantes tienen hábitos de estudio es realizar un diagnóstico que permita analizar las posibles técnicas a utilizar para superar las debilidades y potenciar las fortalezas y áreas de oportunidad, todo ello con la intención de mejorar el rendimiento académico de los estudiantes. El siguiente ejercicio tiene como objetivo establecer cuáles son las fortalezas y debilidades que deben atender a través de planear las actividades.
Ejercicio de evaluación
El siguiente instrumento permite observar las fortalezas y debilidades de los estudiantes en sus estudios, por lo que se sugiere responder con objetividad, ya que los resultados obtenidos serán un indicador para reflexionar y tomar decisiones de cara a mejorar aspectos que representan dificultad para alcanzar el éxito académico.
El siguiente es  un ejemplo de un test de evaluación que se recomienda aplicar a los tutorados para  conocer sus  hábitos de estudio.
Lee cuidadosamente las siguientes afirmaciones y marca con una X si, con base en tu experiencia, son falsas o verdaderas.
ORGANIZACIÓN DEL TIEMPO
V
F
1.1. Lugar I.y contexto de estudio.


1. No tengo un lugar fijo para estudiar.


2. Me gusta estudiar viendo televisión o escuchando música.


3. Me gusta estudiar frente a la ventana.


4. Frecuentemente estudio o leo acostado en la cama.


5. No me importa estudiar con poca luz.


II. PLANIFICACIÓN


1. No acostumbro planificar el tiempo que voy a dedicar al  estudio.


2. Cuando tengo un plan o propósito de estudio generalmente no lo cumplo.


3. Normalmente no termino los trabajos a tiempo.


4. El sueño y el cansancio me impiden estudiar con eficacia.


5. Cuando estudio tengo que estarme levantando, ya que no tengo todo el material que voy a usar a la mano.


III. ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE


1. Cuando estudio, procuro aprenderme los temas de memoria.


2. Me cuesta relacionar la asignatura con otros temas o ideas.


3. Estudio con base en mis apuntes y no consulto otras fuentes.


4. Me cuesta mucho realizar preguntas si tengo dudas en clase.


5. Cuando estudio me cuesta trabajo resumir mentalmente lo que estoy aprendiendo.


6. Nunca empleo procedimientos para recordar fechas, datos, etc.


7. Cuando leo no acostumbro tomar notas ni subrayar las palabras interesantes.


8. No acostumbro leer previamente la portada e índice del libro.


9. Por lo regular no tomo apuntes en clase.


11. Tengo dificultad para seguir las explicaciones del profesor en clase.


12. No subrayo las palabras más importantes.


13. No acostumbro realizar esquemas.


14. Estudio un día antes del examen.


15. Me pongo muy nervioso cuando tengo un examen.


16. En los exámenes empleo normalmente mucho más tiempo en las primeras preguntas y tengo que apresurarme en las restantes.


17. Cuando tengo que realizar un trabajo no planifico el tiempo que debo dedicarle.


Fuente: Revista Internacional de Psicología.
TOTALES
** Si el alumno tiene menos de 12 respuestas falsas, tiene malos hábitos de estudio y puede llegar, incluso, a la pérdida del semestre.
** Si tiene entre 12 y 15 respuestas falsas, sus hábitos de estudio son REGULARES, pues estudia sólo para salir del paso. Esto podría llevarlo a perder varias materias.
** Entre 15 y 18 respuestas falsas, el estudiante cuenta con BUENOS hábitos de estudio; no obstante, es posible mejorarlos y potenciar su desempeño.
Una vez que los estudiantes percibieron si cuentan con hábitos de estudio o no, será relevante que identifiquen qué tipo  son con base en la siguiente clasificación:
Hábitos útiles: son los que acompañan el desempeño en la vida diaria: poner atención a la clase, tomar apuntes, investigar más sobre el tema, realizar preguntas al maestro sobre las dudas que le surjan e intercambiar opiniones con sus compañeros. Todas estas actividades las realiza al interior de la escuela, lo que le permite continuar con sus actividades diarias, dedicándole el tiempo planeado a estudiar en casa.
Hábitos improvisados: son los que no están establecidos y requieren de una mejora constante, por ejemplo, cuando se le dedica poco tiempo a estudiar fuera de las horas que pasa en la escuela, los alumnos estudian cuando se aproximan las fechas de exámenes o preparan una presentación de un día para otro, por lo que requieren de una buena planeación del tiempo y ser constantes para mejorar estos hábitos.
Hábitos dominantes: son exigentes e interfieren en la vida cotidiana, por lo que se vuelven compulsivos en la ejecución y no debe de ser así, ya que terminan generando estrés en los alumnos, por lo que se debe realizar una organización y planeación adecuada, dando los tiempos y espacios a cada actividad.(SEP, 2014, P. 21)
Es muy importante tener un diagnóstico de los hábitos  y métodos de estudio, pero lo más importante es formar buenos hábitos en los alumnos que no los tienen, el hábito se va formando a través de la repetición  constante de las actividades de estudio, se requiere de una planeación y organización de su tiempo. Es importante que el tutor  apoye a los estudiantes para que realicen su plantación de forma personal, sencilla y realista. 
Para el estudiante  que no tiene el hábito de estudiar, es importante iniciar con pequeñas acciones, sobre todo de materias o asignaturas que le impliquen más esfuerzo e ir incorporando, poco a poco.

 Se requiere mantenerle una actitud optimista hacia el cambio y mejora, motivar al estudiante para que continúe con el esfuerzo y las acciones de mejora. Fomentar en el estudiante la visualización del éxito en su mente para mejorar el rendimiento académico.  Identificar las consecuencias de no generar un cambio en los hábitos de estudio (frustración, reprobación, deserción).

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